El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, ha ofrecido hoy los datos de balance del ejercicio 2010 para el sector turístico, que arrojan saldos positivos en todos sus principales indicadores. Es la primera vez en diez años que el sector turístico gana peso en el PIB español.
Así, el número de turistas que visitaron España durante el pasado año se situó cerca de los 53 millones, lo que supone un aumento del 1,4% respecto al año anterior, según el avance del Instituto de Estudios Turísticos (IET).
Por países emisores, cabe destacar el incremento registrado por Italia, Rusia o los Países Bajos, con crecimientos por encima de los dos dígitos. Este comportamiento positivo, unido al aumento algo más moderado de los Países Nórdicos y Francia, ha permitido compensar el descenso experimentado por Alemania y Reino Unido, nuestros dos principales mercados emisores.
España ha reducido, por tanto, su alto grado de dependencia de los mercados británico y alemán, demostrando que puede crecer a pesar de las caídas en estas áreas gracias, sobre todo, a la apuesta por la diversificación realizada desde el Gobierno.
Por Comunidades Autónomas, cabe destacar el comportamiento de Canarias, con un crecimiento en la llegada de visitantes superior al 5%, así como de Cataluña, Baleares y Andalucía, todas ellas con aumentos en el número de turistas respecto a 2009. Únicamente la Comunidad Valenciana y Madrid han registrado descensos entre las principales comunidades de destino.
En lo que se refiere al gasto turístico, en el conjunto del año 2010 se ha situado por encima de los 49.000 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 2,5% respecto a 2009, según las estimaciones del IET. Además, este aumento ha venido acompañado de una subida tanto en el gasto medio por turista como en el diario, por lo que no sólo han venido más turistas, sino que quienes lo han hecho han gastado más.
Así, el gasto medio por persona se situó cerca de los 930 euros, lo que supone un aumento del 0,3% respecto a hace un año, mientras que el gasto medio diario repuntó un 2,8% más que en 2009, hasta los 98 euros.